
Tras un gran primer tiempo en el que se fue ganando 1 a 0, Boca se durmió y Chacarita sacó a relucir lo mejor de si: metió cuatro goles y dejó a Boca ardiendo. El gol del xeneize fue de Matías Giménez, que además se perdió un gol casi hecho que podría haber cerrado el partido.
La victoria del jueves reavivó ánimos en Boca pero tras un gran primer tiempo se durmió y Chacarita lo pasó por arriba. Fuimos derrotados 4 a 1, una goleada que tal vez es injusta si miramos la cantidad de llegadas de uno y otro bando, pero que en definitiva es justa.
Los primeros 10 minutos fueron un discurso de Boca, en lo más parecido al viejo Boca que hayamos visto, y similar a lo que ocurrió el jueves en La Bombonera donde cada pelota perdida era recuperada con una velocidad sorprendente, cerrando espacios al rival y teniendo muchísimas opciones por toda la cancha. Los volantes salieron a comerse a Chacarita, que de a poco se dio cuenta el manoseo que le estaban provocando y emparejó las cosas.
Más allá de la paridad futbolística que lograron los funebreros Boca se las ingenió para llegar al arco y marcar el primer gol de la tarde, con una asistencia extraordinaria de Riquelme a Giménez que facturó mano a mano con el arquero y definiendo hacia el palo más lejano. Y pensamos que era baile.
Inmediatamente llegaron las oportunidades de estirar la diferencia, también con Giménez, pero primero desperdició otro mano a mano (Gaitán, tal vez, se la haya tirado bastante tarde y justita) debido al cierre de un defensor y su disparo forzado golpeó en el arquero, rebotó en él y se fue besando el poste. La siguiente fue un disparo desde el vértice del área que sacó bien Tauber. Podemos contar también el cabezazo de Palermo que pegó en el travesaño. Muchas chances claras.
Faltaba lo peor, el vendaval de Chacarita que (como no podía ser de otra forma) enterró a Boca. Fue un gol tras otro, bien desde el arranque, primero Parra anticipando a Luiz Alberto dentro del área menor. Luego una de las jugadas más dolorosas del partido, porque la defensa durmió y Barroso no tuvo otra alternativa que bajar a un jugador en el área y así decretar un penal para nada dudoso. Lo peor fue que Laverni expulsó a Muñoz cuando en realidad no fue el infractor. La falta fue ejecutada por Facundo Parra pero García paró el remate y dio rebote, que fue capturado por Ramírez ante la mirada de los defensores xeneizes.
Sin importar el momento del equipo, Alves dispuso el ingreso de Viatri por Palermo a lo que el experimentado delantero respondió con un “¿Por qué me sacas si vamos perdiendo?” captado por las cámaras de televisión.
De nada sirvieron los cambios. Las ventajas otorgadas en la defensa fueron una invitación para los de San Martín que degustaron de dos goles más. Nuevamente Parra y Sciorilli (con una definición exquisita por encima de García) sellaron una goleada impensada luego del primer tiempo.
La salida de Palermo, la goleada, la baja ubicación en el torneo, la gran cantidad de cambios realizados y los problemas con el plantel de público conocimiento le ponen punto final a la carrera de Alves en la primera de Boca. Es un hecho que en Boca se busca técnico y que también se busca salida para varios futbolistas.
Resumen del partido
Fotos del partido
Síntesis del partido
|
- Comentarios ()